Alerta, el buen vino podría desaparecer

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    Una nueva investigación publicada en la revista Nature Climate Change muestra que el calentamiento climático está haciendo más difícil para los vinicultores franceses y suizos obtener las uvas con las características necesarias para la producción de vinos de alta calidad.

    En gran parte de Francia y Suiza, en cuanto a vino se refiere, los mejores años son tradicionalmente los que tienen abundantes lluvias en primavera, seguidos de un verano con sequías excepcionalmente calientes. Esto lleva a las vides a poner una uva robusta de maduración rápida en una cosecha temprana.

    Sin embargo el calentamiento global con tanto calor ha adelantado los tiempos de cosecha, afirman los investigadores de la Universidad de Columbia.

    Estos cambios pueden dañar la producción de buenos vinos a largo plazo. Un ejemplo es el 2003, donde en Francia se adelantó la cosecha un mes antes de lo habitual y su producción de jugos no fue nada excepcional.

    En el nuevo estudio, los científicos analizaron los registros de temperaturas, precipitación y humedad del suelo en los viñedos franceses entre el siglo XX y XXI.

    Encontraron que, desde entonces, el calentamiento global por sí solo ha llevado a las temperaturas de verano por encima del umbral necesario de maduración la uva sin alcanzar a llegar a la temporada de sequía.

    Las sequías son importantes para el vino: el verano reduce la humedad de la superficie, seca el suelo, y da lugar a las buenas cosechas.

    En general, Francia ha subido su temperatura 2.7 Fº durante el siglo XX y la tendencia ascendente continúa.

    Entre las regiones más afectadas y nombres familiares están Alsacia, Champagne, Borgoña y Languedoc. Estas áreas crecen las variedades Pinot Noir, Chardonnay y otras que se desarrollan solo dentro de nichos climáticos específicos.