Fallece el legendario boxeador Muhammad Ali

El exatleta de 74 años confrontó problemas respiratorios.

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    Getty Images
    Muhammad Ali fue una figura tanto dentro como fuera del mundo del boxeo.

    El excampeón mundial de los pesos completos Muhammad Ali murió este viernes en la noche, a consecuencia de problemas respiratorios que se agravaron en las últimas horas, según confirmó NBC News. Bob Gunnell, vocero de la familia, confirmó la información. Ali, de 74 años, libró una batalla contra el Mal de Parkinson durante 32 años.

    Considerado el púgil más completo de la historia, Alí tejió una leyenda que le valió el reconocimiento y la admiración, tanto dentro del ring como fuera de él, ya que en sus últimos años mostró su férrea voluntad para sobrellevar una serie de padecimientos físicos que lo aquejaron.

    Nacido en 1942, en Louisville, como Cassius Clay, sumó a su vocación unas extraordinarias condiciones físicas y una inusual velocidad de reflejos, tanto de piernas como de puños.

    A los 12 años conocía ya la soledad del cuadrilátero, y basado en el trabajo diario adquirió una técnica prodigiosa. En poco más de tres lustros de actividad profesional llegó a ganar cerca de 33 millones de dólares, cifra que se antoja pequeña ante las exorbitantes bolsas que se llevan actualmente los púgiles.

    La carrera profesional de Cassius Clay inició tras ganar la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960, en la categoría de los semipesados.

    En 1964 dejó K.O. a Sony Liston y le arrebató el título mundial de la máxima categoría, los pesos pesados.

    Apenas terminado el combate, se exhibe tomando un helado con Malcolm X, el líder político de los Black Muslims. A la mañana siguiente, Cassius Clay se convierte en Muhammad Alí, y anuncia al mundo que abraza la fe musulmana. Sus promotores le aconsejan abjurar de sus correligionarios, pero Alí se niega airadamente.

    En 1967, al ser llamado a filas, rehusó ir a combatir en la guerra de Vietnam, y se declaró objeto de conciencia por razones religiosas.

    La respuesta del Estado fue severa: se le retiró el título, parte de la prensa le atacó duramente, tachándole de cobarde, y la justicia le condenó a cinco años de prisión.

    A pesar de la imagen vociferante y fatua que él mismo se encargó de popularizar, Mohamed Alí se convirtió en un símbolo pacifista.

    Los jóvenes le invitan a hablar en la universidad y los grupos pacifistas organizan actos para solidarizarse con él. Alí trasciende los rings, tanto por su reivindicación de los derechos de la comunidad negra como por su rechazo a la guerra de Vietnam.

    Una vez cumplida la condena, volvió al ring y recuperó su título al vencer en 1974 a George Foreman, en un combate que se celebró en Kinshasa (República del Zaire), organizado propagandísticamente por el presidente Mobutu para reafirmar su régimen.

    En 1980 disputó su último combate, en el que fue derrotado por Larry Holmes, donde perdió el título mundial de los pesos pesados.