Puertorriqueño confiesa que asesinó y desmembró a su novia

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    Hispano confiesa que asesinó y desmembró a su novia

    El hombre entró a un cuartel de Manhattan para revelar el horrendo crimen que cometió hace cuatro años. (Publicado viernes 31 de agosto de 2018)

    Entró con tranquilidad a un cuartel de la policía en Manhattan y confesó a los oficiales un atroz crimen que cometió hace cuatro años.

    Ricky González, de origen puertorriqueño, narró con detalles cómo asesinó y desmembró a su novia; sin embargo, la familia de la víctima no encuentra la paz, pues no hay rastro del cuerpo.

    González se presentó voluntariamente el martes en un cuartel del NYPD en Tribeca para revelar a los oficiales que había decapitado a su novia. El hombre, de 34 años, fue arrestado tras su macabra confesión y acusado de homicidio.

    El asesino confeso dijo que apuñaló a muerte a su novia María Quiñones, de 58 años, en su apartamento en el vecindario de Bushwick, en Brooklyn. El crimen habría ocurrido en 2014, dijo la policía. La familia de la mujer la reportó como desaparecida en ese año.

    La pareja tenía un historial de abuso doméstico, según vecinos que recuerdan a la mujer, también de origen puertorriqueño.

    Los amigos de la víctima dijeron que Quiñones se rehusaba a terminar con la relación. Los asombrados residentes comentaron que todos estos años creyeron que la mujer vivía en otra ciudad.

    “Ella era una bella persona, solo que se metió con una persona que no valió la pena”, expresó un vecino.

    Como una película de terror describieron los vecinos la macabra confesión de González y el atroz final de María.

    “La traté ayudar por el problema de violencia doméstica, así fue que la conocí, ella se escondía en mi casa, pero después ella lo defendía”, dijo Miriam González, amiga de María.

    La policía dijo que Ricky González reveló que el crimen ocurrió en el 226 Wilson Avenue, en el sector predominantemente hispano de Bushwick.

    La policía dijo que el asesino confeso, un residente de Beacon, Nueva York, tiene un récord criminal extenso.

    “Él se veía que no era una persona muy buena, porque siempre estaba en drogas”, dijo Pedro Torres, un vecino.

    No está claro qué motivó la confesión a cuatro años del crimen. González apareció el jueves en una corte de Brooklyn, en donde fue procesado por los cargos.

    La policía dijo que el cuerpo de Quiñones aún no ha sido encontrado.