Utah

La increíble historia de primera dama en EEUU que le prestó su vientre a cuñada para que fuera madre

NBC Universal, Inc.

SALT LAKE CITY - La primera dama de Utah, Abby Cox, prestó su vientre hace 10 años para que su cuñada cumpliera su sueño de ser madre.

Cox dio a luz a un niño que, como ella lo dice, no era suyo, aunque lo había tenido en su vientre por siete meses y medio, lo sintió moverse y en varias ocasiones pensó que lo perdería durante el embarazo.

La primera dama contó a Telemundo Utah que fueron momentos de pánico, sin saber si tendría que intentarlo de nuevo.

En el año 2000, su cuñada Emily, quien ya había tenido una niña donde casi pierde la vida, sufrió una enfermedad de fibrosis quística.

Con el anhelo de ser madre de nuevo, Abby y su esposo Spencer, el actual gobernador de Utah, su cuñada Emily y el esposo de ella sintieron un llamado de Dios de ofrecerse como madre sustituta.

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Pero no siempre fue fácil comenta Cox. Primero tuvieron que firmar un contrato ante la ley de Utah, la 78 b-15-801, ya que aunque todos son familia, los Cox lo harían de manera voluntaria y no había compensación económica.

Una mujer, que dice no saber que estaba embarazada, dió a luz en un vuelo de Delta de Salt Lake City a Honolulu el miércoles. Afortunadamente, había tres enfermeras y un médico en el vuelo.

Utah permite que padres casados puedan tener un vientre alquilado solo bajo un contrato, donde por medio de inseminación in vitro con los óvulos y el esperma de los padres biológicos, Abby quedaría embarazada.

Contra todos los pronósticos el embarazo no fue fácil y a los 7 meses y medio el bebé tuvo que nacer de manera prematura para conservar su vida y la de Cox.

La primera dama señala que nunca ha ocultado lo difícil que fue el embarazo, el parto y los días después de dar a luz, pero afirma que valió la pena.

La madre sostuvo al pequeño Canyon contra el vidrio de seguridad para ver a los gorilas cuando Kiki se dio cuenta y se acercó a ver al bebé ella misma, quedando fascinada con el bebé.

A un día de traer al mundo al bebé, Abby le entregó el recién nacido a sus padres biológicos y tuvo que ir a casa sin un bebé en los brazos.

Su hija de casi 4 años se encargó de llenar esos brazos que se sentían vacíos. La afectación física, emocional y mental la golpearon fuertemente por meses.

Son recuerdos que la primera dama tiene presente, pero que ahora más de 10 años después le dibujan una sonrisa y le traen felicidad sobre todo al saber que le dio la oportunidad a su cuñada de ser madre y a su sobrino de llegar a este mundo.

Esta familia hispana de Colorado ha dedicado gran parte de su vida a ayudar niños que quedan desamparados por disimiles circunstancias. Han acogido a 35 niños desde que comenzaron en 1980.
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