Timing: la única estrategia que tenía el brand PNP

Aquí la columna de opinión de la Dra. Gretchelle Dilán, Psicóloga industrial y del consumidor.

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    Timing: la única estrategia que tenía el brand PNP

    Más que un colectivo político, el Partido Nuevo Progresista es una marca, aunque a diferencia de una marca comercial que representa un producto, es una marca política que representa ideología, emociones y oferta psicológica de afiliación, liderato y promesas. A esa fórmula de “tatuaje psicológico” le añadimos el ingrediente del fanatismo. Pero sobre todo, es una marca, que como toda marca la base principal es el timing (acciones de mercadeo estratégicas precisas en un espacio de tiempo limitado).

    No hay peor timing para una marca que cuando se impone sobre ella el pensamiento negativo de sus consumidores. No poder responder a la promesa de la marca cuando el consumidor la necesita; no poder dirigir o ejercer el liderato que propuso, no dirigir su oferta, no controlar ni aprovechar el timing es lo que estamos viendo en el golpe de la marca PNP.

    Las marcas personales dentro de la marca institucional también sufren un descenso considerable cuando esta cae. El personal branding de Ricardo Rosselló de ser un corrupto/inmoral no parece resucitable a menos que empiece con una estrategia de culpabilidad pidiendo inmunidad. La marca no mejoraría pero el pueblo se beneficiaría y pueden haber algunos que lo vean como un acto de buena fe y en cada percepción, las marcas tienen oportunidad., Por ejemplo, Luis Rivera Marín, que aprovecha correctamente el timing y sale del conflicto con el branding de un hombre “íntegro” con las puertas abiertas tanto del cielo como del infierno. Así podríamos evaluar a cada uno de los miembros del chat. En el caso de RR, no pensó que él también era una marca y que el timing moldearía su marca personal y por ende su futuro y la del partido.

    Para crédito de RR, es posible que en todo el tiempo que tuvo en el vuelo desde Europa pensó, como cualquier empresario expuesto a un escándalo, en la estrategia de la fatiga. Que el receptor se cansaría de pedir explicaciones y el cumplimiento de la promesa, se retiraría y la marca buscaría nuevos consumidores. Con los nuevos consumidores re-enamoría a los que seguidores que perdió, diseñando la inversión de nuevas promesas, ofreciendo nuevos gadgets, al costo que sea, para volver a entrar en el juego y sobrevivir en los meses que quedan para las elecciones 2020. Pero jamás pensó que la “marca, el negocio” no era solo de él, que algunos de sus socios pensarían que la salvación es personal (protegiendo sus sueldos futuros) y que no necesariamente sus socios estarían de acuerdo con la estrategia de la fatiga de cara a unas elecciones tan cercanas como las del 2020. Otra mirada donde el timing lo es todo.

    Otro elemento a considerar es que al golpe a la marca se han unido “influencers” y artistas a alimentar con sus opiniones las dudas de los puertorriqueños. Si el PNP hubiera actuado con rapidez no hubiera habido tiempo para que se inventaran canciones, crearan grafitis y memes, liquearan más chats, limitaran las entradas de los cruceros o llenaran las calles del VSJ con figuras internacionales que sí hacen el trabajo de internacionalizar la situación política desde diferentes miradas. Esa bola de nieve creada por la inacción hace imposible el “media damage control” porque no es posible comprar agencias de publicidad con la capacidad de crear visuales más poderosos de los ya publicados, ni que tengan el tiempo para controlar el alcance inimaginable de seguidores que tienen estas figuras, ofreciendo nuevo material para poner en duda cualquier post publicado.

    La gente se cansó de RR y en el espacio que le dieron sus socios para la reflexión no contemplaron que precisamente con ese espacio, RR lastimaría la marca del partido. No contemplaron cuanto tiempo la lastimaría, cuanto tiempo costaría curarla, el alcance internacional de la mancha de la imagen, el efecto de credibilidad económica, cuánto costaría la recuperación, el esfuerzo que llevaría alimentar la psicología del consumidor, ni como la competencia podía tomar estas inacciones a su favor.

    RR confió y confía en sus fanáticos porque ve el partido como una religión. Si lo hubiera visto como una marca la decisión de renunciar era fácil, borrarse lo más rápido posible, hubiera servido de anestesia y la recuperación de la confianza en la marca hubiera empezado desde ese momento. El resultado de esta inacción se ve claramente en el crecimiento diario de seguidores penepés del pueblo que se suman al movimiento de #RickyRenuncia.

    El PPD, o cualquier otro partido, no deben cantar victoria porque está expuesto a lo mismo. Están en la parte de arriba de la rueda hoy porque no tienen un héroe chat o rata chat (depende la perspectiva), pero pueden tener un momento adverso en cualquier minuto en que no sepan manejar su timing y cometer los mismo errores.

    La marca- partido que demuestre carácter en las calles en este momento tendrá un efecto psicológico que empezará a revelarse en la conducta de los votantes a un mes de hoy. El puertorriqueño está como una esponja, captando todo lo que ve, lo que escucha y lee en redes sociales para moldear su pensamiento que lo guiará a escoger candidatos.

    Los políticos en minoría nunca habían tenido tanta exposición a mentes abiertas, ávidas de cambiar ideales políticos que fueron basados en tradición, ignorancia, fanatismo o puesto de trabajo. La oportunidad es gigantesca.

    Hay estrategias para levantar marcas en tiempo record pero el PNP no tenía necesidad de dispararse en el pie, no actuando ante la promesa de marca. ¿Hay salvación? Lo primero es fijar la meta. Ej. ¿Ganar las elecciones? ¿Limpiar la imagen de la marca? Y luego la parte de cómo y quién ajustará las velas diariamente para seguir la dirección que tome el diseño de rebranding en los meses que quedan para las elecciones 2020, según la meta. Siempre pensamos que el PNP tendría como finalidad de marca la estadidad, pero con este mal manejo de timing, destruyen sus propias posibilidades. Ningún partido había hecho que Estados Unidos considerara tanto darle la independencia a PR como lo hizo el timing de la marca del PNP esta semana.